
Mira la Situación
Cuando era niño, después de la escuela veía un par de horas de mis programas favoritos de televisión. Luego hacía mi tarea, y después volvía a ver más TV hasta la hora de dormir. Cuando mi madre intentaba motivarme a salir y jugar baloncesto (¡que me gustaba mucho!), le decía: «¡Ya lo hice!… (ayer).» No me di cuenta en ese momento, pero mi infancia se estaba desperdiciando rápidamente frente a una pantalla.
Los datos actuales son aún más alarmantes: el adolescente promedio pasa más de 8 horas y media al día frente a una pantalla, sin contar el tiempo de tarea o uso escolar. Según un estudio, la persona promedio pasará 44 años de su vida mirando dispositivos digitales. ¡44 años!
Imagina el potencial de crecimiento personal o el impacto que podríamos tener en la sociedad si simplemente convirtiéramos parte de ese tiempo en algo más intencional.
¿Qué harías si tuvieras un día extra cada semana?

Escucha la Palabra
«Las enseñarás diligentemente a tus hijos, y hablarás de ellas cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes.»
Deuteronomio 6:7 (NBLA)
Reordena tu Camino
Las pantallas son parte de nuestra vida ahora más que nunca. El internet penetra profundamente en la selva amazónica, así como en las ciudades y está comenzando a impactar la vida y la cultura. Es imperativo que nosotros, como personas independientes e inteligentes, entendamos cómo la tecnología nos está moldeando.
Dios nos llama a enseñar a nuestros hijos diligentemente en cada momento del día: cuando nos sentamos en casa, cuando andamos por el camino, al acostarnos y al levantarnos. Pero, ¿cómo podemos cumplir este mandato cuando las pantallas dominan estos momentos sagrados? ¿Cuántas conversaciones se pierden durante la cena porque todos están mirando sus dispositivos? ¿Cuántas lecciones de vida no se transmiten porque el tiempo en el auto se gasta en redes sociales?
Los expertos pediátricos sugieren limitar a 2 horas diarias el tiempo de pantalla para niños, debido a su impacto en el desarrollo cerebral adecuado. Muchos padres ven y se preocupan por este uso excesivo de pantallas en sus hijos. Claramente, este problema también está afectando a los adultos.
Este es un desafío para los padres: ser modelos en el uso saludable de las pantallas. No se trata solo de ser un sargento dando órdenes sobre límites de uso. Necesitamos unirnos con nuestros hijos y tener una visión común de usar las pantallas con intencionalidad e integridad. Necesitamos cultivar una postura activa, comprometida e intencional en cómo nos relacionamos con nuestros dispositivos.
Ponlo en Práctica
- Cuenta las pantallas: Antes de que comience el día, adivina cuántas pantallas tú y tu familia interactúan cada día. Cuéntalas durante el día y discute los resultados con un amigo o familiar.
- Conoce tu realidad: En tu teléfono, ve a Ajustes y busca «Bienestar Digital» o «Tiempo en Pantalla». Dentro de esta aplicación puedes ver cuánto tiempo cada día usas tu teléfono. Compártelo honestamente con tu familia.
- Establece zonas sin pantallas: Designa espacios específicos en tu hogar como «zonas libres de dispositivos» – la mesa del comedor, las habitaciones, o los primeros 30 minutos después de llegar a casa.
Citaciones
- Lee, C. T. (2020, December 26). «Screen Zombies: Average Person Will Spend 44 Years Looking at Digital Devices.» Study Finds. studyfinds.org
- Nagata, J. M., et al. (2022). «Assessment of Changes in Child and Adolescent Screen Time During the COVID-19 Pandemic.» JAMA Pediatrics, 176(12), 1-9.
- Common Sense Media. (2021). «The Common Sense Census: Media Use by Tweens and Teens.»
- «Becoming a Screen-Savvy Family» de Plugged In y Focus on the Family

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